Colegiales, el club de los libertarios unidos

  • Lunes, 06 de Abril de 2020 | Nacional

POR EDUARDO N. CARBONI

nA principios del siglo XX se fundaron muchísimos clubes deportivos en la Argentina, como también aparecieron centenas de bibliotecas populares, centros de fomento y sociedades de socorros mutuos creadas por inmigrantes. 
Entre los clubes que nacieron en el mes de abril se encuentra Boca Juniors, creado el lunes 3 de ese mes, de 1905. Tres años después, pero el 1 de abril, se fundó el Club San Lorenzo de Almagro. Exactamente ese día también se formaba el club Colegiales, que comenzó llamándose Club Atlético Libertarios Unidos, ya que entre sus fundadores había militantes anarcosindicalistas, libertarios, socialistas y comunistas.
Colegiales no era una excepción en este punto. Así, como una gran cantidad de clubes de fútbol tienen un origen ligado al ferrocarril –entre otros, todos los Talleres, los Central Córdoba, Rosario Central, Ferrocarril Oeste o BAP de Junín, uno de los clubes más antiguos del fútbol argentino–, varios surgieron con una mayor o menor ligazón con militantes políticos o directamente con partidos.
Así, el Racing Club fue fundando por integrantes de la alta sociedad de Avellaneda, vinculada al Partido Conservador. Argentinos Juniors fue la unión entre los equipos Sol de la Victoria y Mártires de Chicago, ambos integrados por militantes socialistas, que le dieron el color rojo a la camiseta. Lo mismo ocurrió con Chacarita, cuya camiseta también tiene influencia anarquista, con el color negro Chacarita. Hay quienes afirman que el rojo de Independiente no fue heredado del Notingham Forest inglés, sino también de la bandera socialista. 
Colegiales se fundó en una vieja casona situada en la zona de Retiro, en lo que actualmente es avenida Del Libertador y Libertad. Para reafirmar su origen político, su primera camiseta fue roja con una franja negra, colores que unían a socialistas y anarquistas, que se utilizaron hasta 1924. Su primer presidente fue José Garrone y su primera cancha se encontraba entre las calles Blandengues y Manzanares, de la ciudad de Buenos Aires.
Con un nombre así y el contexto del país, los problemas no tardaron en llegar. Una versión de la historia dice que por una decisión gubernamental en 1919 el club debió cambiar su denominación. Otra, señala que el coronel Ramón Falcón le sugirió amablemente a los directivos el cambio del nombre. Conocido represor de manifestaciones obreras, especialmente ensañado con los anarquistas, Falcón murió precisamente a manos de uno de ellos, el joven Simón Radowistky.
Asamblea de socios mediante, Libertario se dejó de lado y el club pasó a llamarse Sportivo del Norte, pero manteniendo los colores de la camiseta. Con el nuevo nombre, el club logró el ascenso a Primera División de la Asociación Argentina de Football y en 1920 disputó su primer torneo en Primera, que ganó Boca Juniors y en el que finalizó séptimo.
Al año siguiente, Sportivo del Norte sumó a su plantel a Américo Tesorieri, arquero del campeón Boca Juniors, que había tenido algunas desinteligencias con los directivos del Xeneize. Por las mismas razones llegó Alfredo Garassini. Solucionados los problemas, ambos jugadores volvieron a la entidad de la Ribera.
En 1921, el equipo repitió el séptimo puesto de la Asociación Argentina de Football; en 1922 fue noveno; en 1923, decimoséptimo, y duodécimo en 1924. En el certamen se enfrentaba a equipos como Boca Juniors, Huracán, Estudiantes de la Plata, Banfield, Lanús y Argentinos Juniors, que ya se perfilaban como grandes instituciones.
En 1923 Sportivo del Norte se mudó a una cancha ubicada entre las calles Teodoro García, Giribone, Palpa y Charlone, en el barrio de Colegiales. Dos años más tarde, un conflicto interno provocó la renuncia de una parte de la comisión directiva, lo que generó una serie de medidas, de las cuales la más destacada fue el cambio de nombre y de colores. En honor al barrio que los había recibido, se optó por Club Atlético Colegiales. En cuanto a la camiseta, se abandonó la roja y negra y se pasó a una azul con detalle en amarillo y marrón. Con el paso del tiempo, este último color se cambió por el rojo. Hay quienes aseguran que los nuevos colores estuvieron inspirados en la bandera de la Segunda República Española, roja, amarilla y morada.
En 1941 vino una nueva mudanza, pero dentro del mismo barrio, a Fraga y Estomba, cancha en la que luego jugaría Almagro. Poco después el club dejó el barrio que le dio su nombre para irse a Villa Martelli. Allí salió campeón invicto de tercera división (luego Primera C), a la vez que había sido desalojado de la cancha que alquilaba en calle Perú y avenida Central, de esa localidad,  debido a la apertura de una calle.
Tras deambular por varios estadios, en 1948 Colegiales se instaló definitivamente en su predio de Malaver y Posadas, en Munro, Cuya cancha cuenta con una capacidad de 6.500 espectadores. Hoy, Colegiales milita en la Primera B. Una tribuna de su estadio lleva el nombre de Libertarios Unidos.