Amenaza de bomba en la casa de los hijos del fiscal Carlos Stornelli

  • Lunes, 20 de Mayo de 2019 | País

Expertos en explosivos hicieron detonar un artefacto que simulaba ser una bomba casera y que había sido dejado intencionalmente en la puerta del edificio donde viven los hijos del fiscal federal Carlos Stornelli.

A las 19.15, la policía confirmó la presencia de un artefacto sospechoso frente a la casa de los hijos del fiscal federal Carlos Stornelli, en Castex al 3300, de Palermo Chico. Se trataba de tres tubos rojos de plástico unidos por un cable espiralado y con la carcasa de un reloj de agujas. El conjunto aparentaba ser una bomba y, de inmediato, se solicitó cooperación de personal de la División Antibombas de la Policía de la Ciudad.

Los brigadistas antiexplosivos se acercaron al lugar para detonarlo. Tal como confirmaron fuentes gubernamentales, el estudio del artefacto 'dio negativo', lo que significa que aun cuando aparentaba ser una bomba, carecía de capacidad explosiva. Se inició una causa por intimidación pública que recayó en el Juzgado Federal N°12, a cargo de Sergio Torres.

Fuentes de la pesquisa dijeron que en la comisaría vecinal 14C de la Policía de la Ciudad se recibió un llamado anónimo que advertía de la colocación del supuesto artefacto explosivo exactamente frente a la puerta del inmueble en el que viven dos hijos del fiscal federal porteño, quienes a esa hora estaban, precisamente, en el departamento. El inmueble está situado a metros del Colegio Bayard. 'A simple vista el dispositivo lucía efectivamente como un explosivo y es evidente que se buscó causar conmoción. Aunque no nombraron a Stornelli en la llamada a la comisaría, el artefacto estaba justamente en la puerta de la casa en donde viven los hijos del fiscal', dijeron calificadas fuentes gubernamentales.

Anoche, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, habló en el programa de TV La Cornisa y dijo que el fiscal 'está preocupado' y señaló que lo que ocurrió 'es un mensaje mafioso y amenazante hacia Stornelli'. Encumbrados funcionarios del Gobierno expresaron que la intimidación 'golpeó muy fuerte' al fiscal. 'Estaba abatido, le preocupaba enormemente que supieran dónde viven sus hijos y no dejaba de repetir 'no van a parar, no van a parar''.