'Que el odio no sea un nuevo enemigo imaginario'

  • Martes, 14 de Julio de 2020 | País

n"Gobernar con la Constitución Nacional, para el Estado de Derecho, y creer en el pluralismo y la tolerancia cimentados en hechos, no es patrimonio de odiadores sino de republicanos", comenzó Patricia Bullrich en su misiva, que difundió en formato papel y video en sus redes sociales.

"Le escribo estas líneas para expresarle de manera clara y contundente, Presidente, que de mi parte no existe ni existió nunca el odio hacia usted ni hacia su espacio político", aseguró la exministra del macrismo.

"Sepa que el hecho de que nuestra Nación se cimente sobre pilares diferentes, elegir otro camino y otro modo para llegar al objetivo de tener una patria libre, grande y de trabajo, no me convierte a mí ni a quienes represento en una odiadora serial", siguió Bullrich.

La exministra también dijo que "cuando se es Presidente hay que tener extremo cuidado con las palabras que se eligen para hacer referencia a los opositores, porque es muy corta la distancia entre el verbo y la acción".

En otro tramo de la carta, la dirigente sostuvo que "el odio también es contagioso" y pidió no confundir "unidad con unanimidad ni su misión con sumisión".

"El discurso del odio nos hunde más en la grieta de la que usted propuso sacar al país. Aún está a tiempo de retractarse. Admitir su error lejos estaría de interpretarse como una debilidad; si vale mi opinión, sería un gesto de grandeza hacia toda la sociedad", apuntó la presidente del Pro.

"Cuando fuimos gobierno padecimos a diario la violencia y la obstrucción, y jamás perdimos la serenidad ni clausuramos las puertas al diálogo", aseguró Bullrich e indicó que los argentinos "no nos merecemos ningún intento de construcción política basado en la ignorancia deliberada del otro".

En tanto, al finalizar su mensaje, la exministra y actual titular del Pro a nivel nacional expresó, dirigiéndose a Alberto Fernández, que cuente con ella "para reconstruir un país que ya lleva sufriendo demasiado", pero que no lo hará a título personal sino en "representación de una fuerza social que existe, que sueña y que peticiona".