Cristina consiguió aprobar veinte decretos de Alberto con sistema remoto

  • Jueves, 14 de Mayo de 2020 | País

A través de un sistema remoto que obligó a los legisladores a votar por internet, Cristina Fernández logró que el Senado aprobara ayer veinte decretos de necesidad y urgencia firmados por Alberto Fernández, desde el inicio de la pandemia del coronavirus. Cambiemos sólo se opuso a dos: al cierre de fronteras y a la suspensión de despidos, aunque en este caso no lo hizo por unanimidad, un grupo se abstuvo y otro lo respaldó.

Fue la primera vez en la historia que una Cámara del Congreso se expresa sin sus miembros en el recinto, aunque la Vicepresidente no estuvo sola como había propuesto en el protocolo original. En la primera fila del hemiciclo se ubicaron las autoridades del Senado: la presidenta provisional Claudia Ledesma y los vices Maurice Closs (Frente de Todos), Martín Lousteau (Cambiemos) y la cordobesa Laura Rodríguez Machado (Pro).

Sin barbijo, Cristina ingresó al recinto a las 14.20, cuando Ledesma había identificado a los 71 senadores –José Alperovich sigue de licencia– e inauguró las votaciones para habilitar el nuevo formato de sesión. Sólo algunos no pudieron registrase a tiempo y tuvieron que fijar postura a viva voz.

Sus imágenes se repetían en pantallas gigantes apostadas en el centro del recinto y frente al estrado, en otras más pequeñas unos metros más arriba, sobre la baranda de la primera galería, y en dos plasmas que había en el piso, enfrentados a los tres senadores que ocupaban una banca.

Sólo 33 acudieron a organismos oficiales de sus provincias, pese a que era un requisito del protocolo. 21 prefirieron sus hogares y 17 se acercaron al Senado para votar desde sus despachos. 

El sistema sólo tuvo un corte pronunicado después de tres horas de debate y por una falla en el sistema del palacio. Esteba Bullrich perdió su conexión y como no se restablecía, la senadora Claudia Abdala de Zamora –moderadora– le dio la palabra al oficialista porteño Mariano Recalde, que tampoco pudo iniciar su discurso por problemas técnicos.

Finalmente, Bullrich terminó su discurso pero, como la conexión de Recalde no se arregló, el turno pasó para la radical tucumana Silvia Elías de Pérez, con Cristina otra vez al mando de la sesión, siempre escoltada por la secretaria administrativa María Luz Alonso. CFK se permitió una broma: como la radical la llamaba presidente, la despidió como senador. 

Los decretos presidenciales están vigentes desde su firma y sólo pueden ser eliminados por las dos Cámaras. Si al menos una los avala no corren riesgo y esa parece ser la misión de la mayoría peronista del Senado durante la pandemia.

Entre los 18 aprobados por unanimidad, hubo algunos que ya quedaron lejanos y como las declaraciones de emergencias sanitiarias, el aislamiento obligatorio y sus prórrogas, la prohibición de suspender cuentas bancarias o de cortar servicios públicos, de subir el precio de los alquileres de aplicar ejecuciones hipotecarias o desalojos.

También se ratificaron las garantías del Fogar para otorgar créditos para pymes, los programas de asistencia para pequeños empleadores, la creación de un comité evaluador y la incorporación del coronavirus en la lista de enfermedades laborales.