El oficialismo impuso el secreto sobre la compra de vacunas Covid

  • Jueves, 01 de Diciembre de 2022 | País

En un trámite que rozó el escándalo, la mayoría oficialista que integra la Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó sin mayor debate los diez contratos que el Estado argentino suscribió con distintos laboratorios para la provisión de vacunas contra el Covid-19 y, en una polémica decisión, dispuso mantener bajo secreto todas sus actuaciones. Los auditores de Juntos por el Cambio, en minoría, presentaron un dictamen de 'rechazo total' al informe del oficialismo, al que acusó de 'autolimitar' la labor de la AGN para impedir un control más exhaustivo.

'El oficialismo no quiso avanzar en una auditoría integral sobre la compra de vacunas y su informe no nos permite saber qué criterios utilizó el Gobierno, durante la emergencia, para priorizar la compra de ciertas vacunas y no otras; tampoco podemos saber si los laboratorios realizaron las entregas de las dosis en tiempo y forma conforme lo pactado en los contratos', plantearon los opositores Miguel Pichetto, Alejandro Nieva y el presidente de la AGN, Jesús Rodríguez.

Aludieron, sin decirlo públicamente, a la polémica decisión que en su momento tomó el Gobierno de dejar pasar la oferta de Pfizer para la provisión de 13,3 millones de dosis en pleno brote de la pandemia, como así también a los incumplimientos contractuales por parte del laboratorio AstraZeneca, que no honró sus compromisos de entrega.

Los auditores oficialistas Juan Ignacio Forlón, Graciela De la Rosa, Gabriel Mihura Estrada y Javier Fernández insistieron en que, por tratarse de una auditoría 'de cumplimiento' de los contratos, el alcance del control debía ser limitado, es decir, sólo ceñirse a las formalidades contractuales. Justificaron, además, que el informe se mantenga en reserva en virtud de las cláusulas de 'confidencialidad' incluidas en los contratos suscriptos entre el Ministerio de Salud y los laboratorios; advirtieron que dar a conocer los detalles de la auditoría podría dar lugar a eventuales sanciones al Estado argentino por parte de las farmacéuticas.

La oposición refutó sus argumentos: insistió en que la ley de vacunas aprobada a fines de 2020 no impone el secreto sobre toda la labor de auditoría sino solo en lo referido a las cláusulas expresamente confidenciales (como, por ejemplo, aspectos propios de la negociación entre las partes y detalles técnicos de la vacuna). 'El Ministerio de Salud publica en su página web más información sobre los contratos firmados que este informe de auditoría. La AGN termina siendo más papista que el Papa', fustigó Pichetto.

'La decisión de declarar reservado este informe es, a mi juicio, infundada y perjudicial. Estamos afectando la promesa de la democracia, que es la transparencia, y el derecho de los ciudadanos a comprobar las decisiones de sus autoridades', agregó Rodríguez.