Fracasa el plan de retiros voluntarios

  • Sabado, 08 de Septiembre de 2018 | Provinciales

A poco más de tres meses de haber sido lanzado, el plan de retiros voluntarios que puso en marcha el gobierno bonaerense, con el objetivo de reducir su planta de empleados, no dio ni remotamente los resultados que se esperaban: solo se anotaron 265 agentes públicos.
La administración de María Eugenia Vidal había anunciado la medida a fines de mayo, como parte de una serie de iniciativas para profundizar los gestos de austeridad en el manejo el gasto público, que habían comenzado con la reducción de la planta de personal político.
Sin embargo, la iniciativa no dio hasta ahora los resultados esperados: solo se anotaron hasta ahora 265 agentes públicos, una cifra sensiblemente inferior a los 12.000 retiros que, según las proyecciones que hacia el gobierno, podían darse.
De todos modos, la medida todavía regirá por otros tres meses en los cuáles más empleados podrían optar por plegarse.
El plan rige para todos los empleados exceptos para los policías y penitenciarios. La Provincia emplea a unos 380.000 docentes y unos 290.000 más, entre agentes policiales, penitenciarios, administrativos y personal del equipo de salud.
Esa planta está considerada "sobredimensionada" por el Gobierno, que dispuso desde su inicio medidas para acotarla. Por caso, congeló los ingresos y apuró jubilaciones, que alcanzaron a 25 agentes el año pasado mientras que este podrían ascender a 30.000.
Al régimen pueden adherirse todos aquellos empleados con una antigüedad de dos años o más e inferior a los 24 en la administración pública, siempre que le falten más de cinco años para acceder a la jubilación.
De acuerdo a la iniciativa oficial, se establece una escala para la indemnización que cobrarán aquellos empleados que se acojan al régimen que contempla el pago en cuotas según la antigüedad de cada uno.