La CGT ratificó su apoyo al Gobierno, pero dejó en libertad de acción a los gremios

  • Viernes, 31 de Enero de 2020 | País

La mayoría de las negociaciones salariales de 2020 todavía están empantanadas. Ayer fracasó la cuarta audiencia de los camioneros, que reclaman un 33 por ciento para el primer semestre. 

De los gremios importantes, apenas la Asociación Bancaria acordó un aumento de suma fija, en este caso por encima del otorgado por el Gobierno. El resto sigue discutiendo en un contexto difícil: la política salarial de Alberto Fernández se basa en postergar la firma de los convenios hasta mediados de año y, hasta tanto, compensar los sueldos mediante sumas fijas a cuenta de lo que se acuerde en el futuro. Todo sea para que la inflación no se desboque y se llegue sin sobresaltos a un eventual acuerdo con el FMI.

El problema se generó cuando uno de los cotitulares de la CGT, Carlos Acuña, hizo declaraciones que sonaron desafiantes para el Gobierno. 'La CGT no avala seguir con el sistema de sumas fijas', dijo a una radio porteña. 'Queremos discutir de la pérdida de poder adquisitivo. Ningún gremio va a pedir lo que no se puede pagar', destacó el secretario general del sindicato de trabajadores de estaciones de servicio, enrolado en el barrionuevismo.

Por eso se convocó para ater al mediodía a una reunión de urgencia de la 'mesa chica' de la CGT, en el Sindicato de Sanidad. Había necesidad de consensuar posturas, hacer catarsis y definir de qué forma encararán este primer tramo del gobierno de Alberto Fernández, donde el corsé salarial se combina con la virtualmente nula cosecha de cargos en el gabinete nacional para el sindicalismo.

Luego de dos horas de debate, los dirigentes ratificaron que apoyan al presidente Alberto Fernández, pero tomaron cierta distancia de su planteo de moderación: acordaron unificar criterios sobre el tema salarial y ratificar la autonomía en la negociación colectiva. Los sindicatos discutirán la modalidad del aumento –suma fija o porcentaje– de acuerdo con la realidad que presente hoy cada sector.

Esto significa que públicamente mantendrán este eje discursivo para evitar cortocircuitos internos y, sobre todo, roces con el Gobierno, sobre todo luego de que el Presidente les pidió a principios de año a los sindicalistas que sean 'moderados' cuando soliciten sus aumentos en las paritarias.

La autonomía sindical que ratificó la CGT para negociar salarios resultará clave ante la paritaria de los camioneros porque Hugo Moyano, que parece no estar políticamente tan en sintonía con Alberto Fernández, insiste en reclamar un porcentaje alto para el primer semestre del año: 33 por ciento.