Petroleros aceptan un recorte de salario de más del 50 por ciento

  • Viernes, 17 de Abril de 2020 | País

El líder del mayor sindicato de trabajadores petroleros del país, Guillermo Pereyra, aceptó un histórico recorte salarial de más del 50 por ciento entre sus afiliados para preservar los puestos laborales del sector que están seriamente amenazados por el colapso de la producción.

En rigor, el acuerdo contempla que los más de 20.000 petroleros que se encuentran en sus casas –por la suspensión de la mayoría de las tareas– cobren un salario básico de ocho horas y una vianda en forma no remunerativa.

La cuestión es que, por las características de esta actividad, el grueso de los ingresos de sus trabajadores se basa en los adicionales y horas extras. Es por eso que este nuevo salario pactado representaría en promedio la mitad de los honorarios normales, con casos que llegan hasta un 70 por ciento menos.

"Es lo que hay. No tenemos otra alternativa, si no firmamos los compañeros van a quedar sin cobrar los salarios. Siempre hemos peleado en todos los frentes pero en esta no hay nada para pelear", afirmó Pereyra en un audio por Whatsapp enviado a sus bases.

"No encontramos la solución deseada por todos porque no fue una negociación. Quisimos cambiar algunas cosas y nos dijeron: señores esto es lo que tenemos, el que quiere firmar que firme y el que no que no firme", agregó.

El convenio será retroactivo al primero de abril y regirá hasta el 31 de mayo, aunque se trata de una fecha tentativa y el propio gremialista reconoció que "nadie sabe cuánto durará esta crisis, si dos meses, cinco meses o un año".

Sea cual fuere ese lapso, el sindicato se comprometió a garantizar con sus "propios recursos" la atención médica de la obra social y "el 100 por ciento de los medicamentos".

Otro de los grandes gremios petroleros como el de Chubut que conduce Jorge Ávila firmará condiciones similares en las próximas horas, pero tanto el personal jerárquico como La Federación –que agrupa a los trabajadores de Tierra del Fuego, Salta y Mendoza– se niegan a aceptar ajustes tan importantes.