Ricardo Alfonsín le pidió a Bolsonaro que se reúna con Fernández

  • Viernes, 08 de Noviembre de 2019 | País

En medio de la tensión entre Jair Bolsonaro y Alberto Fernández, el dirigente radical resaltó la importancia del vínculo estratégico entre ambas naciones, impulsado hace casi cuatro décadas por su padre y entonces presidente Raúl Alfonsín y su par brasileño, José Sarney, y profundizado por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, y sus homólogos Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rouseff.

"La estratégica relación bilateral entre la Argentina y el Brasil, que hoy damos por natural, es fruto del significativo esfuerzo realizado por los gobiernos de ambos en pos de la construcción de un espacio de cooperación e integración", evocó el exdiputado nacional.

En ese sentido, resaltó la figura de su padre, que junto a Sarney "comenzaron el proceso de integración a mediados de la década de los 80", tras años de "desconfianza y rivalidad" en la relación entre ambos países, que "era aprovechada por terceros que sacaban ventaja de nuestras divisiones".

El escrito se produce luego de las críticas hacia el líder del Frente de Todos vertidas por el propio Bolsonaro, que en plena campaña presidencial respaldó explícitamente la fallida reelección de Mauricio Macri.

En su carta abierta a Bolsonaro, Alfonsín subrayó además que la relación estratégica le permitió a ambas naciones "actuar de manera decidida y coordinada en el ámbito internacional y regional, expandiendo claramente nuestras capacidades e influencias.

"En lo económico, esa cooperación ha facilitado la expansión de nuestros mercados internos, favoreciendo el comercio y atrayendo inversiones externas a partir de las oportunidades que ofrece un mercado ampliado", completó.

A renglón seguido, y ya dirigiéndose directamente al mandatario brasileño, el ex diputado planteó la necesidad de profundizar la relación bilateral entre Argentina y Brasil, países que -evaluó- "tienen grandes potencialidades pero también, luego de largos años de recesión, grandes vulnerabilidades políticas, económicas y sociales. Ambos corren el riesgo de quedar marginalizados en un contexto internacional en el que el eje del crecimiento económico se desplazó hacia Asia".