Se presentaron libros documentales sobre Osvaldo Rodrigo y Roberto Riso

  • Lunes, 20 de Agosto de 2018 | Locales

Ayer la tarde, en la Casa de la Cultura, el Museo y Archivo Histórico Municipal presentó libros documentales sobre el fallecido exintendente Osvaldo Rodrigo, y el fotógrafo Roberto Riso.
Estuvieron presentes familiares y amigos de los homenajeados. Los libros muestran pasajes de la vida de los protagonistas.
Se destacó la participación del exdiputado nacional Julio Ginzo, que recordó a Rodrigo con un emotivo discurso.
"Venimos a pagar una deuda, porque no pudimos estar cuando lo despidieron a Osvaldo –manifestó el exlegislador–. Desde ya, no ha sido una despedida, porque a los amigos no se los despide, se los lleva con uno todo los días".
"Era un hombre de otro tiempo, de un tiempo lejano y distinto –agregó–-. Ese tiempo en el que los hombres se miraban a la cara, con los ojos abiertos. Un tiempo en el que la conducta era una medalla que se llevaba en el corazón toda la vida. Un tiempo en el que la palabra era una escritura pública. Cuando ese tiempo empezó a irse, Osvaldo empezó a irse de la política".
"Llegamos luego a un tiempo en el que él no toma distancia del partido, pero no comparte las posturas partidarias. Y no lo hace porque tenía una visión de la Unión Cívica Radical que no tenía que ver con el nuevo rol que el partido había tomado. Él entendía que el radicalismo era un partido, como decía Yrigoyen, que estaba como el corazón, del centro a la izquierda, no por izquierdista sino por humanista. Osvaldo entendía, como Lebensohn, que era una infamia que una criatura que acababa de nacer, antes de abrir los ojos, ya tenía configurado su destino de miseria. No veía a su partido a favor de esta lucha contra la pobreza, contra la desigualdad, por eso, seguramente, apuró su ida, porque tampoco podía sentirse feliz en un país como éste, donde la degradación y la desvergüenza, abofetean en la cara a la propia república, y los ciudadanos vemos con estupor que ocurren actos que ya nos llenan de vergüenza".
Por último, Ginzo consideró que Rodrigo continuará vivo en cada reunión política o mesa de café. Imaginó un debate entre jóvenes radicales que se podría dar dentro de varios años. En el mismo, uno de los paticipantes sostenía que su abuelo le comentó que el fallecido ex intendente "creía que el radicalismo debía ser intransigente con las ideas y conciliador con los hombres".